¿TENDRÍA DERECHO A UNA COMPENSACIÓN ECONÓMICA POR LAS
LESIONES QUE ME CAUSÓ EL ANIMAL DE OTRA PERSONA?
Un ataque de animales puede resultar un incidente muy desagradable del que se podrían derivar secuelas de consideración en forma de cicatrices muy notorias, deformidades o amputaciones de miembros, pudiendo en los peores casos tener lugar el fallecimiento de quien lo sufre.
Numerosas personas cada año sufren lesiones a causa de perros sin correa o, incluso, de animales exóticos como serpientes o arañas. Es, en muchas ocasiones, la propia pasividad y permisividad de sus dueños lo que da lugar a este tipo de incidentes.
Desafortunadamente, en su mayor parte son los niños quienes padecen los ataques, siendo en algunos casos el animal atacante propiedad de la familia, sus amigos o sus allegados.
» ¿Cómo actuar frente a una situación de estas características?
Los ataques de animales resultan, en cierto modo, impredecibles. El mero hecho de pasear por el parque podría convertirte en víctima de uno de ellos, pues es frecuente que los propietarios de perros de grandes dimensiones les dejen moverse en libertad en los mismos.
Además, incluso un animal de aspecto dócil y de encantadora apariencia podría, súbitamente, tornar su comportamiento en agresividad. Por ello, es conveniente actuar con precaución delante de animales sueltos, especialmente si es conocido el carácter agresivo propio de su raza (por ejemplo, rottweiler o pitbull).
En muchos casos, la propia actitud de sus dueños podría haber fomentado esa agresividad, por ejemplo cuando el perro es entrenado para guardar una determinada propiedad. Cualquier movimiento en falso en estas ocasiones podría desencadenar el ataque.
Por ello, la prudencia es la mejor de las precauciones.
» El animal de otra persona me atacó
Si hubieras sufrido cualquier tipo de daño por parte de un animal perteneciente a otra persona y éste se hubiera debido a una actuación negligente por su parte (por ejemplo, por mantenerlo sin la correa en lugares públicos), podrías tener Derecho a una Compensación económica.
Como ya hemos visto, las consecuencias de este tipo de ataques pueden ser devastadoras, pudiendo sufrir graves cicatrices en lugares muy visibles que dieran lugar en la persona a graves traumas y depresión.
Todos somos responsables de no causar mediante nuestras actuaciones daños a los demás. Lo dice la Ley. Si decides reclamar, ten en cuenta que contar con un abogado especialista en materia de daños puede reforzar tus posibilidades de éxito de manera definitiva.