LA IMPORTANCIA DE HACER FOTOGRAFÍAS EN UNA
RECLAMACIÓN DE COMPENSACIÓN POR DAÑOS
En cualquier caso o litigio en el que te pudieras ver involucrado, las pruebas con las que cuentes para reforzar tu posición y probar tus argumentos frente a la otra parte serán esenciales a la hora de decantar la balanza hacia tu lado o el de la otra parte.
Unos argumentos, por ciertos que sean, no pueden sostenerse sin las debidas evidencias y pruebas. Y en los casos de responsabilidad por daños, una de las más importantes vías probatorias son, precisamente, las fotografías.
Los testimonios siempre pueden debatirse y discutirse. Sin embargo, las imágenes con las que puedas atestiguar tus palabras serán difícilmente atacables por la otra parte, o incluso por tu Compañía aseguradora, en el caso de que tuvieras que presentar tu reclamación de compensación a la misma.
La tecnología juega, en este caso, a tu favor. Casi con toda seguridad poseerás un teléfono móvil con una cámara integrada. Pues bien, en caso de que sufrieras un accidente, tan pronto como te sea posible, toma fotografías (o haz que alguien las tome por ti) de la escena.
Deberías tratar de que todos los elementos aparezcan reflejados tal y como quedaron tras el accidente. Así, si por ejemplo hubieras sufrido un accidente de circulación, deberías hacer fotos de tus daños y de los del otro vehículo (obviamente, tras haberte cerciorado de que todos los involucrados, incluido tú mismo, se encuentran debidamente atendidos).
También deberías recoger en esas instantáneas la magnitud de tus lesiones corporales derivadas del siniestro. Éstas serán un buen complemento a los informes médicos que pudieran elaborar los facultativos que te atiendan tras el incidente (en ningún caso podrían ser un reemplazo del mismo).
Trata de mantener la calma
Está claro que todo accidente supone una experiencia traumática, en mayor medida si se sufren daños corporales. Pero no dejes que el nerviosismo propio de la situación te venza. Trata de mantener calmados tus nervios y mirar la situación fríamente.
Unas horas después de lo sucedido, seguramente habrá detalles que pasarás por alto, y otros no estarán claros en tu mente. Sin embargo, lo que puedas inmortalizar en una foto permanecerá así de forma invariable, con lo que será un valioso refuerzo a tus argumentos.
Todo está en tus manos, así que aprovéchalo. De no hacerlo, podrías llegar a lamentarlo.