EL GRAVE PRECIOLa parálisis es un tipo de lesión de gran severidad que resulta en la total pérdida de funciones sufrida por uno o varios grupos de músculos. La hernia discal, las fracturas de vértebras o los daños en los nervios son los eventos que, con una mayor frecuencia, suelen dar lugar a este tipo de situaciones.
Entre otros, los accidentes de tráfico, los derivados de actividades deportivas, los acontecidos en el puesto de trabajo (especialmente en la construcción y en la industria), las enfermedades en la columna o los tumores originados en ésta suelen indicarse como las principales causas que pueden derivar en una parálisis.
» Tipología de este tipo de lesiones
Fundamentalmente se distinguen dos modalidades de parálisis:
En ambos casos, dicha falta de movilidad implica complicaciones adicionales en la digestión, el movimiento del torso, el control de las defecaciones y en la realización de actividades sexuales.
» La severidad de estas lesiones
Los efectos de estas condiciones médicas no se quedan en los anteriormente descritos. A largo plazo acaba produciéndose una atrofia muscular por la falta continuada de uso de los músculos, una menor presión sanguínea, dificultades respiratorias (que podrían determinar la necesidad de emplear ventilación artificial de por vida) o una considerable pérdida de sensibilidad.
En definitiva, tanto la esperanza de vida del paciente como su propia calidad de vida se ven fuertemente afectadas por estas condiciones médicas. Además, la persona que sufre de parálisis podría necesitar la asistencia de otra persona para la realización de sus actividades cotidianas, con el elevado coste que ello podría suponer.
» Cuando éstas se derivan de una actuación culposa o negligente ajena
Cuando el origen de la parálisis se encuentra en una actuación gravemente imprudente o negligente cometida por otra persona (pudiendo ésta consistir en una acción o en una omisión), la persona lesionada tendría un Derecho Legítimo a obtener una compensación económica por ese perjuicio que se le ha causado.
Los daños susceptibles de compensación incluyen la pérdida de salarios y otras fuentes de ingresos, los gastos médicos y otros elementos, como los daños morales (incluyendo la angustia o la posible depresión del paciente por verse impedido físicamente, en una silla de ruedas o incluso quedando relegado a su cama).
Además, si a causa de la lesión causante de la parálisis la persona no pudiera continuar trabajando, lo más conveniente sería que considerara solicitar la invalidez permanente ante la Seguridad Social, en alguno de sus diferentes grados.
Una buena decisión en estos casos siempre es confiar en la ayuda de un abogado especializado en materia laboral y de daños, pues su asesoramiento podría resultar extremadamente valioso en ambas vías (la civil y la de tramitación ante la Seguridad Social).