Videoteca Indemnizaciones
videoteca de divorcios
blog blog indemnizacion por invalidez absoluta abogados laboralistas zaragoza  
incapacidad laboral permanente
LA RESPONSABILIDAD POR DAÑOS Y LA LLAMADA
“DILIGENCIA DEL BUEN PADRE DE FAMILIA”.
¿EN QUÉ CONSISTE?



El Código Civil, Norma reguladora de las Relaciones Jurídicas privadas, nos impone a todos y cada uno de nosotros que nos comportemos en nuestra vida cotidiana con la denominada “diligencia del buen padre de familia”.

Detrás de esa expresión se esconde la obligación de actuar de manera diligente y con el debido cuidado en todo aquello que hacemos, extremando todas las precauciones con la finalidad de que nadie sufra daño alguno a causa de nuestras acciones, por ejemplo, al conducir un automóvil.

En otros ámbitos, nuestro Ordenamiento también puede establecer niveles de diligencia específicos. Así, en medicina se habla de la “diligencia de un buen médico”, refiriéndose a la necesidad de que el médico lleve a cabo sus actuaciones con el suficiente grado de preparación y cuidado, de forma que su paciente no sufra las consecuencias de su negligencia.

Y es que cualquier accidente, tanto si es de gran consideración como si se tratara de un incidente leve, llevará consigo seguramente ciertas consecuencias dañosas para, al menos, alguna de las partes implicadas. Obviamente, la magnitud de ese daño dependerá no solamente de las dimensiones del mismo, sino también de los bienes que lo hubieran sufrido.

Así, será más grave aquél accidente en el que hubieran tenido lugar lesiones corporales para alguna de las personas que otro en el que los daños hubieran sido meramente materiales (por ejemplo, los daños en el coche). Al fin y al cabo, lo que se puede reparar o sustituir con dinero es más barato.

» La compensación del daño sufrido
Con independencia de la magnitud del daño sufrido, la víctima del accidente, esto es, esa persona que no tuvo responsabilidad alguna en su acontecimiento, tendrá derecho a recibir una indemnización por dicho daño.

A la hora de establecer la reclamación por esos daños padecidos, la víctima debe probar que la otra parte en el accidente actuó con culpa o negligencia, o lo que es lo mismo: que no lo hizo con “la diligencia del buen padre de familia”. En otras palabras: a esa víctima, que es quien acusa, le corresponde “la carga de la prueba”.

Pudiendo probar esa falta de cuidado por la otra parte, le será posible a la víctima obtener una indemnización.

» Conclusiones
La diligencia del buen padre de familia nos debe hacer ser precavidos en todo aquello que hacemos, siempre que pudiéramos ser susceptibles de causar daños a los demás. Es un concepto jurídico relativamente indeterminado de carácter general, completado en buena parte por la Jurisprudencia y vital, como hemos visto, a la hora de alegar el perjuicio sufrido a causa de la culpa o la negligencia ajenas.

José Alberto Andrío
www.aa-indemnizaciones.com
Indemnizaciones    |      Presentación      |      Servicios Legales      |      Localización      |      Contacto      |      Mapa Web
Tel. y Fax: 976 298 866 - invalidez permanente absoluta - c/ San Vicente de Paul 4, Ppal Dcha. 50001 Zaragoza
Aviso Legal A&A