COMPENSACIÓN POR LESIÓN LABORAL El diagnóstico de una lesión de espalda
Los neurocirujanos y los cirujanos ortopédicos son los doctores más apropiados para el diagnóstico de lesiones de espalda, y en particular de espina dorsal. Sus diagnósticos y tratamientos son más precisos que los que pudieran dar quiroprácticos y masajistas.
El primer paso, previo a la realización de pruebas más en profundidad (como resonancias magnéticas o escáneres), consistiría en un examen objetivo de la lesión. El factor principal en el mismo sería la propia descripción de su lesión dada por el paciente, junto con una radiografía de la zona.
El Tratamiento de estas lesiones
Una vez detectada la lesión en la espina dorsal, o en la espalda en general, existen ciertos tratamientos disponibles para el paciente, en función de la gravedad de su dolencia.
1. La terapia física, combinada con el uso de fármacos contra el dolor: A través de la terapia física se fortalece la espalda, preparándola para una actividad más exigente. Generalmente los fisioterapeutas diseñan ejercicios que simulan la actividad laboral, si esa lesión lumbar impide a la persona volver a su trabajo.
Un programa de rehabilitación que incluyera técnicas tan innovadoras como la hidroterapia, podría ser una opción a contemplar por los médicos.
Además de ello, la medicación puede ayudar al paciente a soportar su dolor y a recuperar la capacidad. La misma dependerá del grado de severidad de la lesión.
Generalmente, si este tratamiento combinado no surte efecto, los doctores valorarán la opción de operar.
2. La Operación quirúrgica: Las opciones de intervención incluyen fusiones, lamisectomías y disectomías. Otras modalidades más novedosas y menos traumáticas para el paciente son la vertebroplastia y la quiroplastia.
El derecho a obtener una compensación
Si hubieras sufrido una lesión en tu espalda o, en particular, en tu espina dorsal, y ésta hubiera sido causada o agravada por causa de la actividad laboral realizada por el mismo, podrá tener derecho a obtener una compensación.
Además, si a consecuencia de la misma (y como ocurre con la paraplejía o la tetraplejía) no pudieras volver a desempeñar tu trabajo, podrías presentar tu caso ante la Seguridad Social para obtener la invalidez, lo que te permitiría obtener una prestación económica indefinida por tu daño sufrido.