LAS LESIONES LABORALES Es muy complicado para un trabajador y su familia tener que enfrentarse a una lesión o enfermedad laboral, por la enorme incertidumbre y preocupación sobre el futuro a que da lugar esta situación, dado que en los casos más graves podrían incluso existir dudas de que en algún momento pudiera reincorporarse a su puesto de trabajo.
Las lesiones invisibles
Al pensar en una lesión laboral a todos nos viene a la cabeza la trágica imagen de un trabajador que desempeñaba su actividad en un puesto que requería de grandes esfuerzos físicos (por ejemplo, en una obra), y normalmente tendemos a imaginar accidentes aparatosos y con lesiones muy evidentes y visibles.
El enorme uso de maquinaria pesada o herramientas peligrosas que tiene lugar en estas actividades no hace sino fomentar esa imagen estereotipada que tenemos en nuestra mente.
Sin embargo, y pese a que en efecto son actividades como esa las que conllevan mayores riesgos de sufrir daños en la práctica, hay otro tipo de lesiones que, sin ser tan evidentes o perceptibles, pueden interferir negativamente en la capacidad del trabajador para desarrollar sus actividades.
Las lesiones o traumas por fatiga crónica
Las lesiones por fatiga crónica son el resultado de la realización de movimientos muy repetitivos, y que implican el uso continuado de ciertos músculos y tendones. Y pese a que cualquiera de las acciones o movimientos por separado podría no revestir exigencia física alguna, el efecto acumulativo de esos movimientos podría dar lugar a un daño doloroso y duradero.
Así, se trata de dolencias que dependen no ya de la intensidad del trabajo desarrollado, sino del modo en que se realizan las acciones repetitivas y de su frecuencia. Por ello, podrían afectar tanto a un trabajador de una cadena de montaje como a otro que realiza su labor en una oficina.
Los traumas por fatiga crónica raramente se evidencian exteriormente, y dado que su desarrollo es muy gradual, no suelen presentar síntomas particulares antes de exteriorizarse en toda su magnitud. Cuando ello ocurre ya es demasiado tarde para prevenirlas o eliminarlas sin tener que recurrir a la rehabilitación y al descanso.
Modalidades de estas lesiones
Los tres tipos más corrientes de traumas por fatiga crónica son:
Si hubieras sufrido alguna de estas lesiones por el trabajo que realizas, podrías tener derecho a algún tipo de compensación o invalidez. Consúltalo con un abogado especializado, pues él puede orientarte dentro del abanico de posibilidades legales existentes.