LESIONES DE TRABAJO La mayor parte de los Jefes y Empresas se esfuerzan por manifestar a sus trabajadores la importancia de seguir ciertas directrices a la hora de realizar sus trabajos de modo que no quede comprometida su propia seguridad, minimizando en la medida de lo posible el impacto negativo de los accidentes.
Si bien la mayor parte de esfuerzos tienden a centrarse en los accidentes consistentes en caídas o en las lesiones de espalda por sobrecarga de pesos, o en aquellas otras causadas por la caída de objetos, hay muchos otros de una gravedad en ningún caso menor.
Estadísticamente, unas de las modalidades de lesión más frecuentes en el lugar de trabajo y que más pueden afectar al trabajador en la realización de su actividad son las que afectan al cuello y a los hombros, pudiendo venir generadas por incidentes graves o por la realización de malos movimientos.
Lesiones de hombros
Éstas son muy frecuentes en el mundo laboral, sobre todo en aquellos puestos que requieren de levantar y cargar con objetos pesados, derivándose dolores y molestias musculares en esa zona del cuerpo.
También los accidentes de trabajo que implican colisiones o caídas pueden causar daños en los mismos, con lo que es importante tener suma diligencia en el puesto de trabajo para evitar incidentes desagradables.
Lesiones de cuello
Las lesiones severas de cuello podrían venir generadas por el impacto o la caída de objetos, o también por accidentes que pudieran generar latigazos en esa zona o caídas desde lugares elevados.
Son los trabajadores que han de manipular maquinaria o vehículos como parte de sus obligaciones los más expuestos a sufrir este tipo de lesiones en el curso de sus obligaciones.
Otros incidentes de menor gravedad en la zona son las derivadas de la realización repetitiva de movimientos en el lugar de trabajo. Pero cuidado: pese a que un simple dolor muscular pudiera parecer una dolencia menor en un principio, podría terminar derivando en graves lesiones en la zona para el individuo y convertirse en crónica e irreversible.
Conclusiones y recomendaciones
Las personas que experimentan dolor en los hombros o el cuello, podrían verse impedidas para desarrollar las labores propias de su puesto. Los trabajadores con dolores crónicos podrían, por su parte, verse limitados a la hora de realizar ciertos movimientos de manera permanente, perjudicando su capacidad de concentración.
Si hubieras sufrido alguna lesión de las anteriormente descritas, o alguna otra, y ello hubiera sido causa de la mala planificación de tu empleador, o de un incumplimiento por su parte de la Normativa de Prevención de Riesgos, podrías tener derecho a una compensación que te ayudaría a superar tu difícil situación, y en los supuestos más graves a una Prestación por Invalidez Permanente.
Pon tu caso en manos de un abogado, y él podrá asesorarte sobre las posibilidades que tienes a tu alcance.