LESIONES POR
QUEMADURAS GRAVES
De entre todos los tipos de accidentes, uno de los más horrendos, pueden ser consideradas las
abrasiones o quemaduras.
Quemarse con fuego no solamente es
físicamente doloroso, sino que también puede afectar a tus finanzas y tener unas
consecuencias psicológicas devastadoras, para ti y tu entorno familiar.
Las personas que sufren este tipo de daños,
llegan a debilitarse íntimamente. El dolor físico puede ser muy importante, pero el largo proceso que lleva la rehabilitación de las mismas, cuando éstas son de cierta gravedad, acrecienta sus daños morales.
Cuando la quemadura reviste un cierto grado de importancia, es extremadamente dolorosa y suele dejar
cicatrices físicas y psicológicas permanentes. En estos casos se destruyen las capas epidérmicas y dérmicas y se extienden hasta el tejido subcutáneo, afectando a gran cantidad de terminaciones nerviosas.
En la mayoría de los casos se requieren injertos en la piel o procesos reconstructivos; nos estamos refiriendo a las quemaduras de tercer grado. En estos casos, un correcto tratamiento inmediato, puede salvar la vida.
Este tipo de lesiones
son extremadamente doloras y pueden dejar
cicatrices físicas y
psicológicas permanentes. Una parte de ellas acaban con
resultado de muerte y no debe descartarse que este tipo de daños tienen influencia en los estudios estadísticos como muerte accidental.
Si ha sufrido una lesión por quemaduras, puede tener la necesidad de aclarar ciertos aspectos jurídicos, ya que este tipo de accidente
no sólo influirá en los daños monetarios que usted sufra por los días teóricamente perdidos y dejados de trabajar, sino por
los gastos médicos de las operaciones así como todos
los gastos anexos de dietas y desplazamientos y similares, de las personas que, como acompañantes de la víctima, se producen.
Cuando la quemadura es grave, puede tener
que enfrentarse a años de rehabilitación, y posiblemente a
varios tipos de cirugía, tanto
reparadora en un principio, como
estética a posteriori.
La cuantificación de los daños no será fácil en un principio, puesto que
intervendrán diversos y múltiples factores que usted no podrá determinar y solamente cuando el proceso esté muy avanzado, o le hayan dado de alta clínicamente, será posible recomponer todos los perjuicios ocasionados.
En otras ocasiones, las quemaduras graves, dada la larga duración del proceso curativo, desarrollarán
patologías depresivas, por ello, la mayoría de los centros especializados en quemados, brindan
apoyo especializado a sus pacientes a través de
asistentes sociales, psicólogos y otros profesionales especializados.
Si este cuadro no es lo suficientemente dramático, las
personas del entorno del afectado, suelen
sufrir graves alteraciones emocionales que desequilibran más aún si cabe, el
cuadro familiar.
Por tanto, una cuantificación económica adecuada,
no solamente deberá valorar la extensión de las cicatrices, sino la
totalidad de los daños materiales, así como
incidir sobre el daño moral de la víctima y sus allegados, cuando éste se produzca.
Un abogado especializado en daños corporales, no podrá evitar su dolor, pero le puede ayudar eficientemente en todo el proceso de recomposición y reclamación de su caso, y ayudarle al planteamiento más adecuado para que consiga una satisfacción íntegra, que le repare el daño causado.
José Alberto Andrío
www.aa-indemnizaciones.com