LAS QUEMADURAS
Y SUS REPERCUSIONES JURÍDICAS
Las lesiones por quemaduras
son extremadamente dolorosas y pueden
dejar cicatrices físicas y psicológicas de carácter permanente.
Según las estadísticas, en España suceden miles de éstas. Una parte importante de este número constituye un daño físico importante para las víctimas afectadas, y alguno de los lesionados
soporta resultados muy graves e incluso la muerte.
Las lesiones más graves no pueden tratarse en cualquier Centro, sino que requieren el
traslado y desplazamiento tanto del enfermo como de los acompañantes del mismo
a Unidades altamente Especializadas, denominadas de “Grandes Quemados”, donde los mismos serán ingresados primariamente en
Unidades de Cuidados Intensivos para posteriormente, pasar a Unidades de Planta.
Ahora bien, no todas las situaciones tienen que revestir tanta gravedad, podemos distinguir cuatro grandes categorías de quemaduras, en las que podrá clasificar su caso:
1. Quemaduras de Primer Grado: normalmente afectan a la
capa exterior de la piel, llamada Epidermis. Una quemadura de este tipo, tiende a ser húmeda y de color rojo, y suele curarse, normalmente en una semana. Un ejemplo clásico de esta situación, podría ser una quemadura leve por el sol.
2. Quemaduras de Segundo Grado Superficiales: en este tipo, la quemadura
penetra en la capa Epidérmica de la piel y se extiende hasta la siguiente capa, conocida como Dermis. La quemadura aparece húmeda y suele tener un color rosado. Suele curar espontáneamente en unas dos semanas, si no hay complicaciones.
3. Quemaduras de Segundo Grado Profundas: difiere de la anteriormente descrita en que la
destrucción del tejido, afecta en mayor profundidad a la Dermis, las quemaduras de esta naturaleza son secas y de color blancuzco.
Tardarán en curar unas tres o cuatro semanas. Este tipo de lesión, tienen el riesgo añadido de que aparezca lo que se denominan cicatrices hipertróficas.
4. Quemaduras de Tercer Grado: son
las más graves y penetrantes, cuando se produce una situación de este tipo, se
destruyen tanto las capas Epidérmicas como Dérmicas y se extienden hasta el tejido Subcutáneo. Su apariencia física es similar a la del cuero.
Hablando irónicamente, podríamos decir que una quemadura de este tipo, tal vez
no sea tan dolorosa como las menos graves, debido a la
gran cantidad de terminaciones nerviosas, que se han destruido. Estas quemaduras son muy serias y a menudo requieren injertos en la piel y otros procedimientos reconstructivos, cirugía reparadora y rehabilitadora.
A menudo, estas situaciones pueden poner en peligro la vida del paciente. El personal de rescate o de las ambulancias, suelen utilizar una
mascarilla de oxigeno para las víctimas, con objeto de ayudarle a superar los efectos del monóxido de carbono que suele formarse en los incendios.
En la Sala de
Urgencias, los médicos y las enfermeras se
aseguran de que la persona pueda respirar bien, comprueban que la vida de la persona no corre peligro y comienzan a
reponer líquidos para evitar las infecciones.
En otras ocasiones y presupuestos más graves, se utilizan
Cámaras Hiperbáricas, en las cuales,
se introduce al paciente, durante las 24 horas iniciales, tras haberse producido la quemadura, colocándolo en una Cámara con Oxígeno a una presión más elevada de la habitual.
Sin embargo, usted
no debe intentar diagnosticarse a sí mismo la gravedad de la quemadura que ha sufrido, acuda rápidamente a su médico para reducir el dolor y evitar posibles complicaciones.
En los casos graves,
un tratamiento rápido e inmediato puede salvar su vida.
Señalar, por último, que muchas lesiones de quemaduras,
suceden por negligencia de terceros o falta de medidas de seguridad.
Si usted o alguno de sus allegados ha sufrido una situación de este tipo, hable con un abogado experto en lesiones corporales, que le aconsejará sobre el planteamiento y resolución de este tipo de lesiones.
José Alberto Andrío
www.aa-indemnizaciones.com