LAS POSIBLES REPRESALIAS DEL EMPRESARIO CONTRA SU TRABAJADORCuando un trabajador sufre un accidente mientras realiza las tareas propias de su puesto, además del daño sufrido ha de hacer frente a diversos problemas tales como la pérdida de parte del salario (de hasta un veinticinco por ciento del salario, según la Ley General de Seguridad Social), la necesidad de satisfacer ciertos gastos médicos o una posible invalidez.
Entre esas consecuencias cabría añadir una adicional: la posible creación de una dinámica negativa entre empresario y trabajador. Y es que cuando el accidente o enfermedad laboral tuvo lugar por el incumplimiento del Empresario de sus deberes en cuanto a la Prevención de Riesgos Laborales, surge su obligación de indemnizar a aquél por los posibles daños sufridos.
En este contexto, el Empresario podría mirar con recelo, o incluso con abierta hostilidad, a ese trabajador que ha reclamado una compensación, quedando en ese caso muy enrarecida la relación entre ambos y pudiendo llegar a sufrir el trabajador ciertas represalias por parte de aquél.
Sin embargo, esa actitud sería abiertamente contraria a la normativa. Por el contrario, empresarios y jefes deberían apoyar a los empleados que se les presentan con una reclamación justa cuando la enfermedad o lesión que estos sufrieron tuvo lugar por su causa.
Si el empresario intentara emprender algún tipo de medida contraria o represalia frente al trabajador, éste podría poner el caso ante las Autoridades Laborales (Inspección de Trabajo), debiendo entonces hacer frente a Sanciones Administrativas y a una Indemnización a favor del trabajador.
En definitiva, las lesiones en el lugar de trabajo tienen efectos muy dolorosos para el empleado. Sin embargo, también implican un perjuicio para el propio empleador, que ha de enfrentarse a la reducción en su fuerza de trabajo, así como en su productividad; además de las posibles Inspecciones necesarias para evitar que el accidente vuelva a producirse.
Un adecuado desarrollo de la Normativa de Prevención de Riesgos es la clave para evitar este tipo de desafortunados acontecimientos. Y en caso de ocurrir el accidente y ser responsabilidad del empresario, no tengas miedo de reclamar lo que te corresponde.