LESIONES PERSONALES:
PRUEBAS NECESARIAS
Muchos accidentados que podrían tener derecho a una compensación no consiguen nada, y potencialmente pierden cantidades de tiempo y dinero, ni siquiera logran interponer una reclamación
al no tener, como mínimo, los indicios o pruebas necesarias para poder sustentar una demanda.
Hagamos las cosas bien. Si has sufrido un accidente y no ha sido culpa tuya, es evidente, que de alguien habrá sido, alguien será el responsable, a no ser que sea un caso fortuito.
Por ejemplo, si usted va paseando por la ciudad, y en la acera hay un agujero, las baldosas están desniveladas y un peatón tiene la mala suerte de introducir le pie y
fracturarse un tobillo y producirse el esguince en el otro, el Ayuntamiento, que es el responsable del mantenimiento de los pavimentos, está obligado a pagarle una compensación.
Para poder presentar una reclamación, siempre es necesario apoyarla en unas
pruebas mínimas.
Contemos un caso concreto, que sucedió en la realidad: Juan, paseaba por una céntrica Avenida de su ciudad, en compañía de su esposa una tarde de domingo, y cuando se dirigía al anochecer hacia la casa de su hijo, se encontró con un pequeño socavón, que no vio, al no estar iluminado, ya que la obra había sido acabada el día anterior.
A causa del desgraciado accidente sufrió las fracturas y esguinces que acabo de comentar al lector en las líneas anteriores.
Juan, con todos sus dolores, lo primero que se le ocurrió, fue ir a la Comisaría e interponer una denuncia.
Evidentemente esta no es la vía más correcta. Puesto que la vía penal, no es la adecuada para dirigirse contra un Ayuntamiento, pero si evidencia una prueba iniciaria de que ha ocurrido el siniestro.
A continuación, fue a un Centro de la Seguridad Social, donde le atendieron de urgencia, y
documentó el accidente de forma médica. Y tomó nota de dos testigos que habían presenciado visualmente el accidente.
Como quiera que usted necesita testigos que corroboren sus afirmaciones, es necesario que
solicite el auxilio de las personas que hayan podido presenciar los hechos. Los testimonios imparciales que pueden serle de ayuda, son los más adecuados.
Las fotos, son una gran prueba, ya que al estar en la escena del accidente, describen lo sucedido y
apoyan su reclamación. Al fin y al cabo, más vale
una imagen que mil palabras.
Finalmente, si su accidente ocurrió en un lugar público, en el que
haya un circuito cerrado de televisión, infórmese de dónde tiene que
solicitar dicha prueba, y, si alguien anónimo lo ha grabado en video, también puede contactar con él para aportarlo como
prueba al Juzgado.
José Alberto Andrío
www.aa-indemnizaciones.com