LA INCAPACIDAD Y LA ADICCIÓN AL ALCOHOL,
LAS DROGAS Y EL TABACO
Es muy común que algunas personas que se plantean si solicitar o no la prestación por Incapacidad Laboral se
cuestionen si siguen reuniendo las condiciones para recibirla si fuman, beben o se drogan.
Todas las circunstancias citadas no son tratadas por la Normativa reguladora de la invalidez, contenida en la
Ley General de Seguridad Social. Así, en un principio, no tendrían por qué derivarse consecuencias negativas de estas adicciones para el solicitante de la Invalidez.
No obstante, en la práctica sí podrían darse ciertos efectos, como vamos a poder ver a continuación:
» La adicción al tabaco
En muchas ocasiones los solicitantes fuman y ello, en principio, no tendría por qué afectar a su solicitud. No obstante, si la incapacidad laboral hubiera sido originada por un enfisema (se trata de una enfermedad por obstrucción crónica de los pulmones) o cualquier otro desorden respiratorio, lo más común es que ello haya venido generado por el hábito de fumar.
Entonces, aquellos que
hayan abandonado el tabaco o hayan reducido drásticamente su consumo tendrán mejores posibilidades a la hora de recibir una aprobación. En oposición, aquellos que no han cortado con el hábito, serán mirados de reojo y podrían ver su solicitud denegada, salvo que existieran otros fundamentos para su incapacidad.
» La adicción al alcohol y las drogas
En la actualidad se vienen denegando muchas solicitudes presentadas por personas afectadas por dichas adicciones, dado que existe el temor de que el dinero procedente de la prestación sea empleado por el perceptor para pagar esos hábitos.
No obstante, en otras ocasiones la
incapacidad del solicitante podría venir derivada de otros motivos, siendo la adicción a aquellas sustancias un elemento más que ha contribuido a esa condición médica (por ejemplo en enfermedades del hígado).
En estos casos, si bien en ocasiones es difícil de probar, sí habría posibilidades de obtener la Invalidez.
José Alberto Andrío
www.aa-indemnizaciones.com