NEGLIGENCIA MÉDICA EN EL Miguel acudió muy preocupado ante su doctor, pues habitualmente veía sangre en sus deposiciones cada vez que iba al baño. Éste, tranquilizándole, le comunicó que probablemente se trataría de un caso de hemorroides, no dándole mayor trascendencia al asunto.
Tristemente, un año después y tras un chequeo médico al que se sometió por haberse agravado su problema, a Miguel le informaron de que padecía un tumor en el colon, que se había extendido a sus nódulos linfáticos llegando incluso hasta su hígado.
La forma adecuada de actuar frente a este tipo de cáncer
Generalmente los médicos suelen recomendar en el caso de que un paciente sufra sangrados en su recto, o si advirtiera la presencia de sangre en sus deposiciones; que éste se someta a pruebas más profundas para descartar la posibilidad de que estuviera desarrollando un cáncer de colon.
La prueba más efectiva en este sentido es la Colonoscopia, consistente en la introducción de un tubo flexible y con una cámara incorporada en uno de sus extremos mediante el cual puede observarse el interior del colon.
Si por medio de este procedimiento se hallaran pólipos o tumores, a través de una biopsia se extraería una muestra de tejido (biopsia) cuyo análisis se llevaría a cabo para confirmar o descartar la posibilidad de que se estuviera desarrollando el cáncer.
En el caso de que éste no fuera hallado por medio de este procedimiento, se realizarían otras pruebas para detectar su causa.
Negligencia médica por fallo de diagnóstico
Desafortunadamente, el caso de Miguel no es único. Muchos médicos y descartan con demasiada celeridad la presencia del cáncer o lo confunden con posibles casos de hemorroides, sin enviar a sus pacientes ante el gastroenterólogo, facultativo especializado en la detección y diagnóstico de este tipo de dolencias y en la realización de esas pruebas.
Y se trata de una dolencia cuya falta de tratamiento es traumática, distinguiéndose las siguientes etapas:
Normalmente en estos momentos la quimioterapia no es una opción, salvo que pudiera emplearse con pacientes de edad no demasiado avanzada y como medida de prevención.
La posibilidad de supervivencia durante más de cinco años de ser detectado y tratado el cáncer en estos momentos es del 90%, en la etapa 1, o del 73%, en la segunda etapa.
Como vemos, en una enfermedad como ésta un diagnóstico a tiempo es vital, y marcará la diferencia entre la posibilidad del paciente de sobrevivir o, por el contrario, de sucumbir ante la misma. Es por ello que un fallo de diagnóstico puede ser tan dramático.
Así pues, las negligencias médicas que pudieran tener lugar en la detección del cáncer de colon resultarían sumamente graves, puesto que podrían causar un retraso en su diagnóstico que dificultara o incluso impidiera la recuperación del paciente.
Será en estos casos cuando podría proceder la interposición de una Demanda por negligencia médica contra el facultativo cuyo temerario descuido causó un mal tan grave en el paciente.
Si hubieras sufrido un caso parecido, considera tu opción de reclamar. Una compensación económica no podrá devolverte tu salud, pero al menos podrá paliar para ti y los tuyos parte del inmenso daño sufrido.