LA NECESARIA CONFIANZA ENTRE LA VÍCTIMA Si consideras que fuiste víctima de un caso de negligencia médica y te has decidido a interponer una reclamación, poniendo tu caso en manos de un abogado, es fundamental que puedas desarrollar con éste una relación muy estrecha y de mutua confianza. Ello, como vamos a ver, será vital para tus propios intereses.
¿Qué ocurre cuando el abogado no dispone de toda la información sobre su caso?
Al igual que sucede en cualquier otro tipo de litigio, o más aún si cabe, los casos de negligencia médica requieren de una cooperación entre ti, que has sufrido la negligencia médica, y el abogado especialista a quien decides confiar tu caso.
Esa confianza pasa por que comentes abiertamente con él todos los puntos, directa o indirectamente, relacionados con la actuación negligente que alegas haber sufrido. Con toda esa información, y disponiendo de todos los registros médicos pertinentes, tu abogado podrá determinar si hay fundamentos para reclamar, así como plantear tu caso de la forma más conveniente posible ante el Tribunal.
Además, con ello evitarás que durante el Juicio que tendrá lugar salgan a la luz aspectos no conocidos por aquél y que pudieran desmontar su defensa o dejarle sin argumentos.
Por ejemplo, si la negligencia que alegaras haber sufrido hubiera sido causada por la intoxicación con un fármaco al que eras alérgico, una cuestión clave y extremadamente relevante, y que con toda seguridad tu abogado te planteará es si tuviste la oportunidad de comunicarle al Doctor que te lo recetó que eras alérgico al mismo.
Si lo negaste y por ello te recetó ese fármaco, no habría incurrido en negligencia alguna, por lo que tu caso carecería de base.
¿Cuáles son los motivos que podrían llevarte a querer ocultar información relevante sobre tu caso?
Las razones podrían ser muy diversas. Para algunas personas, podría tratarse de aspectos íntimos o vergonzantes que no desearan compartir con el abogado acerca de su enfermedad, o sobre su situación económica.
Cualquiera que fuera el motivo, ocultar información a tu abogado sería como dinamitar tus propias posibilidades de éxito. Debes considerar que entre los deberes y obligaciones de tu abogado en el ejercicio de sus funciones se encuentra el Secreto profesional, derivado del Derecho a la Intimidad recogido Constitucionalmente.
Éste deber implica la imposibilidad de revelar cualesquiera hechos o noticias que pudieran llegar a conocer por razón de su actuación profesional, no pudiendo revelarlos a nadie ni ser obligado a declarar sobre los mismos. Los incumplimientos del mismo podrían acarrearle graves sanciones.
Así, lo mejor en estos casos es poner en sus manos todos los datos que puedan estar relacionados con tu asunto, y que sea él quien decida cuáles son relevantes y cuáles no. Recuerda que tu credibilidad es uno de los elementos más trascendentales para reforzar tu caso.
Si se descubriera algún tipo de falsedad u ocultación de datos, prácticamente con toda seguridad podrías dar tu caso por perdido.
José Alberto Andrío