ALGUNOS EJEMPLOS Se pueden encontrar en la Jurisprudencia de nuestros Tribunales numerosos casos de negligencia médica. La práctica de la medicina, al igual que ocurre con cualquier otro ámbito, no está exenta de fallos y errores cometidos por sus facultativos, si bien éstos se hacen más obvios por su elevado impacto.
Cada caso es un mundo, con sus propias particularidades y especificidades propias del campo médico donde se alega que tuvo lugar la negligencia médica, lo que hace de esta materia una de las más complejas a la hora de litigar en el espectro jurídico.
Al hablar de negligencia se hace una mención a los estándares médicos empleados a la hora de realizar ciertas actividades, alegando que se ha podido producir una desviación o alejamiento respecto de los mismos por parte de un facultativo sanitario.
Y precisamente porque es preciso señalar cuáles son esos estándares y por qué se produjo esa desviación, esta materia es extremadamente complicada. Veamos algunos ejemplos prácticos.
El enfermero no se percata e incorpora el tubo a una vía de oxígeno, en lugar de a una vía de succión, con lo que en lugar de extraer los fluidos, el tubo introducía aire en su interior.
Como consecuencia, ese aire comienza a discurrir bajo la piel y los músculos, viajando por todo su cuerpo e inflándola como un globo. Cuando los doctores lo advirtieron la llevaron inmediatamente a quirófano, teniendo lugar una gran salida de aire al abrirle por el vientre.
Como ves, el factor común a todos estos casos es la evidente falta de cuidado por parte de un profesional médico (cirujano, doctor, enfermero). Naturalmente se trataba de fallos no intencionados, pero causados no obstante por la falta de diligencia mostrada por aquellos.
Ahí reside la base de la Reclamación por Negligencia Médica. La conclusión esencial de todos y cada uno de estos casos es que todos los que lo sufrieron preferirían recuperar su salud antes que percibir una indemnización por la pérdida de la misma.