PRODUCTOS ALIMENTICIOS Aunque comer es una necesidad humana, podríamos llamarla básica, y que puede ser una de las experiencias más agradables de la vida, sin embargo en ocasiones, cuando esta es realizada, en un Hotel o en un Restaurante, puede llegar a tener consecuencias desagradables.
Cocinar los alimentos adecuadamente, es esencial para asegurarse de que todas las bacterias, incluidas en estos, han sido eliminadas.
Si una persona contrae una salmonela, bien sea en un banquete de bodas o en una simple ceremonia por la comunión de su sobrino, al comer alimentos contaminados, es evidente que se sentirá muy mal y podrá sufrir varios días de Incapacidad Temporal, a consecuencia de esa contaminación.
Los alimentos contaminados, se pueden encontrar en su casa, aunque esto es infrecuente. Lo más normal, será en Restaurantes o Casas de Comidas donde, por las razones que sean, no se hayan tomado las precauciones elementales de seguridad alimentaria.
Esta contaminación, puede ocurrir en todas las etapas del proceso de elaboración y en empaquetamiento de alimentos, por parte de los Proveedores y Distribuidores de estos.
Hay que resaltar, que la mayoría de Establecimientos de Hostelería, siguen escrupulosamente las normas y pautas establecidas legalmente, para garantizar la seguridad de los productos cocinados.
Pero la realidad a veces es bien distinta, y sucede lo imprevisto. El problema es que la mayoría de los gérmenes o bacterias alimenticias, no pueden ser vistas por el ojo humano, y de no tomarse en consideración la totalidad de normas preventivas, el cliente consumidor final de estos, puede ser en ocasiones gravemente dañado.
Nos estamos refiriendo a los casos de salmonela, pero también puede ser contraído el e-coli, y en este caso, el asunto, se convierte en un caso muy serio.
Estos últimos casos pueden, llegar a tener un impacto fatal en la persona, y llegar a ser muy graves.
Por tanto, los Restaurantes deberán observar todas las directrices de seguridad y salud establecidas reglamentariamente, para en la preparación de los alimentos, aunque a veces un simple error en su manipulación, puede tener un impacto catastrófico, para las personas afectadas y el bienestar de las mismas.
En estas contadas ocasiones, en que el cliente, fuese contaminado por incumplimiento de las normas de seguridad, es evidente que el mismo, tendría derecho a solicitar una indemnización del Restaurante o Establecimiento de Hostelería, que le hubiese provocado tal daño.
José Alberto Andrío