INSTRUMENTAL MÉDICO ASOCIADO
CON PROBLEMAS CARDIACOS
En muchas ocasiones tiene lugar la retirada de productos destinados al tratamiento de nuestras dolencias y patologías, por presentar éstos un carácter defectuoso que implica un grave riesgo la salud para los pacientes.
En este sentido, y tal y como señala nuestra Normativa de defensa de los consumidores y de responsabilidad por productos defectuosos, cualquier lesión derivada del fallo en este tipo de productos médico – sanitarios correría a cargo del fabricante o, en su caso, el importador de los mismos.
En concreto, en los últimos años, diversos mecanismos y fármacos de tratamiento de enfermedades cardiovasculares han manifestado fallos en su funcionamiento, siendo retirados por las Autoridades Sanitarias y de Consumo.
» Algunos ejemplos de instrumental defectuoso
Hasta siete pacientes fallecieron por los mismos, sufriendo otros muchos complicaciones que, afortunadamente, no tuvieron consecuencias fatales. En nuestro país más de un centenar de personas se vio afectada por los mismos.
Debieron practicarse miles de intervenciones quirúrgicas para sustituir esos productos defectuosos por otros en adecuadas condiciones de funcionamiento.
El fallo en estos dispositivos se derivaba de problemas en el cableado, que podían causar fracturas torácicas por someter al corazón a descargas y sacudidas excesivas, pudiendo poner al paciente en riesgo severo de fallecimiento (hasta cinco personas podrían haber fallecido por su causa).
En torno a 2.200 pacientes empleaban este dispositivo en nuestro país.
Se evidencio que los mismos podían ocasionar el desarrollo de coágulos sanguíneos y otras complicaciones, debiendo esos pacientes someterse a nuevas intervenciones para su sustitución por otros productos.
En todos estos casos, los pacientes que hubieran podido sufrir cualquier tipo de perjuicio (tanto lesiones como, por ejemplo, tener que someterse a nuevas intervenciones) debido al carácter defectuoso de sus productos, podrían interponer una reclamación por los defectos de los mismos, pudiendo obtener una compensación económica que les permitiera paliar, cuando menos en parte, ese perjuicio soportado.
Si sufrieras un caso parecido a los anteriores, no dudes en ponerlo en manos de un abogado especialista en materia de daños y productos defectuosos. Puede ser un primer paso hacia una merecida compensación.
José Alberto Andrío
www.aa-indemnizaciones.com