SE CONSCIENTE DE TUS DERECHOS FRENTE
A LOS DEFECTOS EN LOS PRODUCTOS
Cada año tiene lugar la aparición de numerosos productos en el mercado, y pese a que existe una gran vigilancia y control sobre su seguridad por parte de las Autoridades de Consumo, lo cierto es que en ocasiones llegan al consumidor final bienes defectuosos y que pueden poner en grave riesgo su salud.
Cualquier producto, por simple o complicado que pudiera resultar, podría ser susceptible de revestir un carácter defectuoso.
Ello podría ir desde un fallo en el diseño de una silla ergonómica, haciéndola inestable y provocando dolorosas caídas en sus usuarios; hasta los errores de planificación de productos electrónicos, que provocaran su excesivo sobrecalentamiento y su posible explosión tras un uso prolongado.
Nuestra normativa establece que fabricantes e importadores de productos son responsables de los daños que pudieran derivarse para los consumidores por los defectos que éstos pudieran presentar.
» Los diferentes tipos de defectos en los productos
Las deficiencias en un producto podrían clasificarse en diversas categorías, en función del momento en que éstas nacieron. Así, los defectos podrían ser:
Es generalmente la presión por diseñar productos atractivos para el gran público, de manera que aumenten las probabilidades de compra del mismo, lo que fomenta este tipo de errores, ignorándose en esta etapa ciertos estándares indispensables de calidad.
En cualquier proceso de este tipo se manejan estadísticas de tal forma que el porcentaje de productos defectuosos no supere unos determinados márgenes. Así, en efecto tienen lugar defectos en la fabricación, y en ocasiones estos no son advertidos, llegando ese bien deficiente al mercado.
» Opciones legales abiertas
La normativa sobre productos defectuosos garantiza una protección sobre los consumidores y usuarios que hubieran sufrido algún tipo de lesión, o incluso que hubieran fallecido, como consecuencia del empleo de bienes objetivamente peligrosos.
Ello les da la posibilidad de interponer una Reclamación por los daños y perjuicios soportados por los mismos. En ésta podrían incluirse:
Este tipo de casos plantean una considerable complejidad, sobre todo en términos de prueba. Sería, por ello, conveniente que si te sucediera alguna de estas situaciones consideraras la opción de llevar tu caso ante un Abogado especialista en materia de daños.
Él podrá evaluar tu caso y asistirte en cada una de las fases de tu proceso de reclamación, de forma que tus posibilidades de obtener un buen resultado sean mayores.