FÁRMACOS EN EL PUNTO DE MIRA.
EL TERRIBLE CASO DE LA PAROXETINA
Todo medicamento puesto en circulación implica ciertos riesgos, detallados en su listado de contraindicaciones y efectos secundarios adversos. Sin embargo, en ocasiones estos alcanzan tal magnitud que podría plantearse si sería conveniente o no su ingesta por el paciente.
Uno de estos fármacos controvertidos es la llamada Paroxetina, comercializada por la Multinacional farmacéutica GlaxoSmithKline, cuyos masivos efectos secundarios sobre los pacientes lo han situado en el punto de mira de las Autoridades Sanitarias, habiendo sido objeto de numerosas demandas en todo el mundo por su alegado carácter defectuoso.
» ¿Qué es este medicamento y qué enfermedades está orientado a tratar?
La Paroxetina es uno de los fármacos antidepresivos de uso más extendido por su eficacia, cuando menos teórica, en el tratamiento de la depresión, así como de ciertos trastornos obsesivo-compulsivos y de ansiedad tales como fobias, ataques de pánico o angustia profunda.
Este agente actúa facilitando de manera selectiva la transmisión neuronal de la serotonina. Ésta sustancia actúa en el envío de señales eléctricas de un nervio cerebral a otro, facilitando dicha transmisión. Cuando hay un desequilibrio en la misma, no pueden mandarse adecuadamente los mensajes, viéndose afectadas las comunicaciones entre neuronas.
La Paroxetina incide bloqueando la reabsorción de la serotonina, de forma que ésta vuelva a su sitio y se facilite la comunicación entre los nervios. De ahí su carácter efectivo.
» ¿Cuáles son sus efectos secundarios?
Son numerosos y potencialmente muy peligrosos los efectos secundarios manifestados por muchos de los pacientes tratados con este fármaco. Éstos incluyen:
» La reclamación por los efectos secundarios sufridos
Bien por un fallo por parte de tu médico al no advertirte debidamente de sus contraindicaciones y efectos secundarios (por ejemplo, si estando embarazada se te hubiera prescrito la medicación), bien por sufrir efectos adversos por la propia naturaleza del medicamento, podrías plantearte interponer una reclamación.
Nuestro Ordenamiento Jurídico admite la posibilidad de reclamar por los daños y perjuicios sufridos por las actuaciones negligentes de cualquier facultativo médico, así como por el uso de cualesquiera productos disponibles en el mercado.
El proceso de reclamación podría ser complicado, pero podría tener sus frutos en forma de compensación económica. Valora tus opciones.
José Alberto Andrío
www.aa-indemnizaciones.com